LCIF Y LOS LEONES DEL ECUADOR LLEVARON ESPERANZA A
Quito.- Durante abril de 2026, las intensas lluvias y las inundaciones registradas en varios sectores de la Costa ecuatoriana afectaron a numerosas familias, dejando a muchas de ellas en condiciones de vulnerabilidad y con dificultades para acceder a alimentos y artículos de primera necesidad.
Ante esta emergencia, LCIF brindó su apoyo mediante una subvención de emergencia por USD 15.000, aprobada el 13 de abril de 2026. La ejecución del proyecto concluyó el 28 de junio del mismo año, gracias al trabajo coordinado y solidario de los Leones del Distrito G1 de Ecuador.
Como parte de esta iniciativa humanitaria, se distribuyeron 565 kits de alimentos y artículos de aseo personal, destinados a familias afectadas por las inundaciones. Considerando un promedio de cinco integrantes por familia, la ayuda benefició aproximadamente a 2.825 personas, entre adultos y niños.
La labor contó con la participación de los clubes de Leones establecidos en localidades como Esmeraldas, Limones, Quinindé, La Concordia, Atacames, Tonsupa, Rocafuerte, Calceta, Andrés de Vera, Chone Jardín de Ensueños, Flavio Alfaro, Babahoyo, Ventanas, Vinces, Palenque y Mocache, así como en Riobamba y Riobamba Sultana de los Andes.
Leones que llegaron hasta donde más se los necesitaba
La ayuda humanitaria fue mucho más que la entrega de productos de primera necesidad. Representó una demostración de compromiso, solidaridad y vocación de servicio.
Con sus propios brazos, los Leones descargaron y organizaron los kits, preparándose para llevarlos directamente a las comunidades afectadas. Vestidos con sus chalecos leonísticos, recorrieron caminos de difícil acceso, utilizaron camionetas y medios de transporte convencionales y, en determinadas zonas, se movilizaron en frágiles embarcaciones, afrontando las dificultades propias de la temporada invernal.
El propósito era claro: que la ayuda llegara a las manos de quienes realmente la necesitaban, en el menor tiempo posible. El kit contenía una gran cantidad de alimentos valorado en $ 30,00.
La presencia de los Leones en las comunidades permitió que las familias reconocieran la cercanía y la solidaridad de voluntarios dispuestos a trabajar en condiciones adversas para aliviar el sufrimiento de sus semejantes.
Entre las experiencias que marcaron esta jornada solidaria se encuentra la vivida por el León PPC Denán Estupiñán, quien acompañó a su club durante la entrega de las donaciones.
Al recibir la ayuda, una persona damnificada expresó unas palabras que reflejan el verdadero significado de esta labor:
“Esta ayuda viene de Dios porque hoy no teníamos que comer. Gracias a los Leones por ser personas que traen ayuda a quienes realmente necesitan”.
Este testimonio se convirtió en un símbolo del impacto humano de la iniciativa. Detrás de cada kit había una familia que necesitaba recuperar la tranquilidad, alimentar a sus hijos y sentir que no estaba sola frente a la adversidad.
La respuesta de los Leones ante esta emergencia no se limitó a los recursos aprobados por LCIF. Incluso antes de solicitar la subvención, varios compañeros Leones realizaron aportes económicos voluntarios para adquirir víveres y atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas.
Asimismo, los clubes Quito Central, Quevedo y Quito Formosa, con recursos propios, enviaron kits de alimentos días antes de la distribución realizada con el apoyo de la subvención, demostrando que el espíritu solidario Leonístico se activa incluso antes de que lleguen los recursos institucionales.
Para Carlos Loor, PGDI del DG1, esta experiencia representa una muestra del poder transformador del servicio cuando los recursos internacionales se unen con la voluntad y el compromiso de los voluntarios locales. La subvención de LCIF hizo posible canalizar la ayuda, pero fueron los Leones de cada localidad quienes, con su esfuerzo, coordinación y cercanía con las comunidades, convirtieron esos recursos en asistencia concreta para miles de personas.

複製鏈接
返回首頁